miércoles, 31 de agosto de 2016

Cruzar las barreras y exponerse del todo, frente a la adversidad de cualquier rodaje, 
malditos rodajes, maldita legislación del tiempo y del espacio, maldita carrera, maldito impulso. 
Pero bien maldito y gozado en lo maldito, subirse al lomo del rodaje, maratonizarlo. A darle. 
A matar o morir. Con todo. Con la vida que se nos va. Tratando de grabar vida en los píxeles, de reventar la pantalla, aunque más no sea con un gesto, con un buen gesto en el momento indicado. 
Me gusta el deporte del cine en lo que se acerca al deporte del teatro, cuando lo quirúrgico da paso a algo más vivo, cuando hay pulso en la cámara y hay un riesgo enorme. 
Por ahora fracasos dignos, queda seguir extremando.

Como posdata este manifiesto: 
https://www.youtube.com/watch?v=NnjiDqqTPjE

miércoles, 10 de agosto de 2016


Experimentación con cruces entre ficción "pura" y ficción documentalizada con Ana.

SECUENCIA 1
Aparición de Cruela.
Ana guarda algo misteriosamente en una lata.
Cruela prueba ropajes.
Ana llama a Cruela para decirle que le enviará algo especial.
Cruela cuelga.

SECUENCIA 2
PJ Harvey va de visita a casa de Cruela.
Saludo larguísimo e histriónico.
Cruela frena en seco y le pasa la lata que envió Ana.

SECUENCIA 3
Monólogo de Puig.

SECUENCIA 4
Pruebas de entrecasa con lluvia, Amalia Rodrigues, el cuaderno, algo bello y apreciable en estas capturas, el atesorar.

SECUENCIA 5
Pruebas de palmeras.
Prueba de juego con un animal y la cámara, juego de la mano que acaricia, del pie que planea, juego trunco y que pierde unidad con el resto pero encaminador en cuanto al uso de la mano atravesando la cámara.

lunes, 8 de agosto de 2016

Ya cuatro



Ya cuatro visitas con Ana.
Varias carpetas con material.
Resta editar. Ahora a armar un plan.
Algunas anotaciones de la bitácora:

"Miércoles 03 de agosto

Algo en el cuerpo, en jugar con el cuerpo, con sus posibilidades y con las posibilidades de la cámara. Las piernas y manos que salgan a cuadro para acariciar, para palpar.
Como el video con Cleopatra, imaginé algo así con una mujer detenida en la calle,
-Usted tiene un rostro como los de antes, ya no se ven rostros así. MANO."

Un fragmento transcripto de "La poética de la ensoñación" de Gastón Bachelard, que me resulta clave:

"Digamos a grandes rasgos, pues, que para nosotros el sueño corresponde al animus y la ensoñación al anima. La ensoñación sin drama, sin acontecimientos, sin historia nos muestra el verdadero reposo, el reposo de lo femenino. Con ello ganaremos la dulzura de vivir.

Dulzura, lentitud, paz, tal es la divisa de la ensoñación en ánima.. En la ensoñación podemos encontrar los elementos fundamentales para una filosofía del reposo. Hacia ese polo del anima van las ensoñaciones que nos llevan de nuevo a nuestra infancia"